Novena a San Antonio de Padua
Doctor de la Iglesia y Taumaturgo
Poderosa novena a San Antonio de Padua, patrono de las cosas perdidas y de los pobres. Acude a él en tus necesidades y encontrarás ayuda.
Oraciones completas. Sin crear una cuenta.
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Por el amor a la Palabra de Dios
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Glorioso San Antonio, tú que fuiste escogido por Dios para predicar su Palabra con poder y realizar milagros innumerables, ayúdanos en nuestras necesidades.
Tú que encuentras lo perdido y socorres a los pobres, escucha nuestras súplicas y alcánzanos las gracias que necesitamos.
Sé nuestro intercesor ante Dios para que vivamos en santidad y alcancemos el cielo. Amén.
Reflexión
San Antonio fue un gran predicador y Doctor de la Iglesia. Su amor por las Sagradas Escrituras lo llevó a estudiarlas profundamente y a predicarlas con poder. Miles se convertían al escuchar sus sermones.
Oración
San Antonio de Padua, Doctor Evangélico, enséñame a amar la Palabra de Dios. Ayúdame a leer y meditar las Escrituras con devoción. Que tu ejemplo me inspire a conocer y vivir el Evangelio. Amén.
Oración Final
San Antonio glorioso, ruega por nosotros. San Antonio milagroso, ruega por nosotros.
Responsorio: Si buscas milagros, mira: muerte, error, calamidad, demonio, lepra, huyen; los enfermos son sanados. V. El mar se calma, se liberan los cautivos; manos y pies recobran vigor; se recuperan las cosas perdidas. R. Los peligros se alejan, las necesidades desaparecen; que lo digan los que lo han experimentado, los que invocan a San Antonio de Padua.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Por las cosas perdidas
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Glorioso San Antonio, tú que fuiste escogido por Dios para predicar su Palabra con poder y realizar milagros innumerables, ayúdanos en nuestras necesidades.
Tú que encuentras lo perdido y socorres a los pobres, escucha nuestras súplicas y alcánzanos las gracias que necesitamos.
Sé nuestro intercesor ante Dios para que vivamos en santidad y alcancemos el cielo. Amén.
Reflexión
San Antonio es invocado para encontrar objetos perdidos. Esta tradición nació cuando un novicio hurtó su salterio y, tras las oraciones del santo, lo devolvió arrepentido. Pero más importante que encontrar cosas materiales es recuperar la gracia de Dios cuando se ha perdido.
Oración
San Antonio de Padua, ayúdame a encontrar lo que he perdido [menciona lo que buscas]. Pero sobre todo, ayúdame a recuperar la gracia de Dios si la he perdido por el pecado. Que encuentre el camino cuando esté perdido espiritualmente. Amén.
Oración Final
San Antonio glorioso, ruega por nosotros. San Antonio milagroso, ruega por nosotros.
Responsorio: Si buscas milagros, mira: muerte, error, calamidad, demonio, lepra, huyen; los enfermos son sanados. V. El mar se calma, se liberan los cautivos; manos y pies recobran vigor; se recuperan las cosas perdidas. R. Los peligros se alejan, las necesidades desaparecen; que lo digan los que lo han experimentado, los que invocan a San Antonio de Padua.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Por los pobres y necesitados
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Glorioso San Antonio, tú que fuiste escogido por Dios para predicar su Palabra con poder y realizar milagros innumerables, ayúdanos en nuestras necesidades.
Tú que encuentras lo perdido y socorres a los pobres, escucha nuestras súplicas y alcánzanos las gracias que necesitamos.
Sé nuestro intercesor ante Dios para que vivamos en santidad y alcancemos el cielo. Amén.
Reflexión
San Antonio tuvo gran amor por los pobres. En Padua fundó el primer Monte de Piedad para ayudar a los necesitados. Hoy es patrono de los pobres y se le conoce como 'el Pan de los Pobres'.
Oración
San Antonio de Padua, padre de los pobres, ayúdame a ser generoso con los necesitados. Intercede por los que sufren pobreza y hambre. Bendice el pan de los pobres y multiplícalo como Jesús multiplicó los panes. Amén.
Oración Final
San Antonio glorioso, ruega por nosotros. San Antonio milagroso, ruega por nosotros.
Responsorio: Si buscas milagros, mira: muerte, error, calamidad, demonio, lepra, huyen; los enfermos son sanados. V. El mar se calma, se liberan los cautivos; manos y pies recobran vigor; se recuperan las cosas perdidas. R. Los peligros se alejan, las necesidades desaparecen; que lo digan los que lo han experimentado, los que invocan a San Antonio de Padua.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Por los milagros y favores
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Glorioso San Antonio, tú que fuiste escogido por Dios para predicar su Palabra con poder y realizar milagros innumerables, ayúdanos en nuestras necesidades.
Tú que encuentras lo perdido y socorres a los pobres, escucha nuestras súplicas y alcánzanos las gracias que necesitamos.
Sé nuestro intercesor ante Dios para que vivamos en santidad y alcancemos el cielo. Amén.
Reflexión
San Antonio fue llamado 'El Taumaturgo' por los numerosos milagros que obró en vida y después de su muerte. Dios lo constituyó en poderoso intercesor para alcanzar favores y gracias.
Oración
San Antonio de Padua, taumaturgo poderoso, te presento mi necesidad urgente [menciona tu petición]. Tú que obraste tantos milagros, intercede ante Dios por mí. Alcánzame esta gracia que con fe te pido. Amén.
Oración Final
San Antonio glorioso, ruega por nosotros. San Antonio milagroso, ruega por nosotros.
Responsorio: Si buscas milagros, mira: muerte, error, calamidad, demonio, lepra, huyen; los enfermos son sanados. V. El mar se calma, se liberan los cautivos; manos y pies recobran vigor; se recuperan las cosas perdidas. R. Los peligros se alejan, las necesidades desaparecen; que lo digan los que lo han experimentado, los que invocan a San Antonio de Padua.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Por el don de la pureza
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Glorioso San Antonio, tú que fuiste escogido por Dios para predicar su Palabra con poder y realizar milagros innumerables, ayúdanos en nuestras necesidades.
Tú que encuentras lo perdido y socorres a los pobres, escucha nuestras súplicas y alcánzanos las gracias que necesitamos.
Sé nuestro intercesor ante Dios para que vivamos en santidad y alcancemos el cielo. Amén.
Reflexión
San Antonio vivió en perfecta pureza de cuerpo y alma. Cuando fue tentado, abrazó un rosal espinoso para vencer la tentación. Es patrono de la pureza y ayuda a los que luchan contra tentaciones impuras.
Oración
San Antonio de Padua, lirio de pureza, ayúdame a vivir castamente según mi estado de vida. Líbrame de las tentaciones impuras y guarda mi corazón limpio. Concédeme el don de la pureza de mente y cuerpo. Amén.
Oración Final
San Antonio glorioso, ruega por nosotros. San Antonio milagroso, ruega por nosotros.
Responsorio: Si buscas milagros, mira: muerte, error, calamidad, demonio, lepra, huyen; los enfermos son sanados. V. El mar se calma, se liberan los cautivos; manos y pies recobran vigor; se recuperan las cosas perdidas. R. Los peligros se alejan, las necesidades desaparecen; que lo digan los que lo han experimentado, los que invocan a San Antonio de Padua.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Por los matrimonios y novios
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Glorioso San Antonio, tú que fuiste escogido por Dios para predicar su Palabra con poder y realizar milagros innumerables, ayúdanos en nuestras necesidades.
Tú que encuentras lo perdido y socorres a los pobres, escucha nuestras súplicas y alcánzanos las gracias que necesitamos.
Sé nuestro intercesor ante Dios para que vivamos en santidad y alcancemos el cielo. Amén.
Reflexión
San Antonio es invocado por las jóvenes que buscan esposo y por los matrimonios que desean fortalecer su amor. Su intercesión ayuda a encontrar el verdadero amor y a vivir el matrimonio con santidad.
Oración
San Antonio de Padua, patrono de los que buscan el amor verdadero, intercede por [menciona nombres]. Ayuda a encontrar el compañero de vida según la voluntad de Dios. Bendice los matrimonios y fortalece el amor conyugal. Amén.
Oración Final
San Antonio glorioso, ruega por nosotros. San Antonio milagroso, ruega por nosotros.
Responsorio: Si buscas milagros, mira: muerte, error, calamidad, demonio, lepra, huyen; los enfermos son sanados. V. El mar se calma, se liberan los cautivos; manos y pies recobran vigor; se recuperan las cosas perdidas. R. Los peligros se alejan, las necesidades desaparecen; que lo digan los que lo han experimentado, los que invocan a San Antonio de Padua.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
7/ 9
Por la conversión de los pecadores
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Glorioso San Antonio, tú que fuiste escogido por Dios para predicar su Palabra con poder y realizar milagros innumerables, ayúdanos en nuestras necesidades.
Tú que encuentras lo perdido y socorres a los pobres, escucha nuestras súplicas y alcánzanos las gracias que necesitamos.
Sé nuestro intercesor ante Dios para que vivamos en santidad y alcancemos el cielo. Amén.
Reflexión
La predicación de San Antonio convirtió a innumerables pecadores. Herejes volvieron a la fe católica, pecadores endurecidos se arrepintieron. Su palabra, llena del Espíritu Santo, tocaba los corazones más duros.
Oración
San Antonio de Padua, martillo de los herejes y convertidor de pecadores, intercede por [menciona nombres]. Toca sus corazones con tu poderosa intercesión. Que vuelvan al camino de la verdad y la virtud. Amén.
Oración Final
San Antonio glorioso, ruega por nosotros. San Antonio milagroso, ruega por nosotros.
Responsorio: Si buscas milagros, mira: muerte, error, calamidad, demonio, lepra, huyen; los enfermos son sanados. V. El mar se calma, se liberan los cautivos; manos y pies recobran vigor; se recuperan las cosas perdidas. R. Los peligros se alejan, las necesidades desaparecen; que lo digan los que lo han experimentado, los que invocan a San Antonio de Padua.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
8/ 9
Por los enfermos
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Glorioso San Antonio, tú que fuiste escogido por Dios para predicar su Palabra con poder y realizar milagros innumerables, ayúdanos en nuestras necesidades.
Tú que encuentras lo perdido y socorres a los pobres, escucha nuestras súplicas y alcánzanos las gracias que necesitamos.
Sé nuestro intercesor ante Dios para que vivamos en santidad y alcancemos el cielo. Amén.
Reflexión
San Antonio sanó a numerosos enfermos durante su vida. Los cojos caminaban, los ciegos veían, los enfermos recuperaban la salud. Hoy continúa intercediendo por los que sufren enfermedad.
Oración
San Antonio de Padua, sanador de enfermos, te ruego por [menciona el nombre del enfermo]. Intercede ante Dios para que reciba sanación del cuerpo y del alma. Concede alivio al dolor y fortaleza en el sufrimiento. Amén.
Oración Final
San Antonio glorioso, ruega por nosotros. San Antonio milagroso, ruega por nosotros.
Responsorio: Si buscas milagros, mira: muerte, error, calamidad, demonio, lepra, huyen; los enfermos son sanados. V. El mar se calma, se liberan los cautivos; manos y pies recobran vigor; se recuperan las cosas perdidas. R. Los peligros se alejan, las necesidades desaparecen; que lo digan los que lo han experimentado, los que invocan a San Antonio de Padua.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
9/ 9
Por mi intención particular
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Glorioso San Antonio, tú que fuiste escogido por Dios para predicar su Palabra con poder y realizar milagros innumerables, ayúdanos en nuestras necesidades.
Tú que encuentras lo perdido y socorres a los pobres, escucha nuestras súplicas y alcánzanos las gracias que necesitamos.
Sé nuestro intercesor ante Dios para que vivamos en santidad y alcancemos el cielo. Amén.
Reflexión
San Antonio murió el 13 de junio de 1231 a la edad de 36 años. Los niños de Padua gritaban: '¡Ha muerto el santo!' Fue canonizado un año después. Su lengua, que predicó tan poderosamente, permanece incorrupta.
Oración
San Antonio de Padua, glorioso santo y poderoso taumaturgo, te presento mi petición más urgente [menciona tu intención]. Tú que nunca abandonas a los que te invocan con fe, escucha mi súplica. Alcánzame de Dios la gracia que necesito. Que siempre confíe en tu intercesión y viva en santidad. Amén.
Oración Final
San Antonio glorioso, ruega por nosotros. San Antonio milagroso, ruega por nosotros.
Responsorio: Si buscas milagros, mira: muerte, error, calamidad, demonio, lepra, huyen; los enfermos son sanados. V. El mar se calma, se liberan los cautivos; manos y pies recobran vigor; se recuperan las cosas perdidas. R. Los peligros se alejan, las necesidades desaparecen; que lo digan los que lo han experimentado, los que invocan a San Antonio de Padua.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Sobre esta novena
Poderosa novena a San Antonio de Padua, patrono de las cosas perdidas y de los pobres. Acude a él en tus necesidades y encontrarás ayuda.
Fiesta de San Antonio de Padua (13 de junio)
Inicio tradicional: 4 de junio
Puedes comenzar una novena en cualquier momento. Las fechas tradicionales son una guía, no un requisito.


