Novena a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
Madre del Perpetuo Socorro
Hermosa novena a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, un icono mariano venerado en todo el mundo. Acude a María para recibir ayuda constante en todas las necesidades, especialmente para la familia y los hijos.
Oraciones completas. Sin crear una cuenta.

1/ 9
Por la ayuda de María en los trabajos
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Virgen Santísima, socorro perpetuo de las almas que se acogen a vuestro amor maternal: dignaos pedir por mí a vuestro Santísimo Hijo y Señor nuestro Jesucristo, para que le sean agradables todos mis pensamientos, palabras y acciones de este día y toda mi vida.
Aceptad este pequeño obsequio que os presento como señal de mi tierno amor, y alcanzadme la gracia que necesito, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma.
Ave MaríaRepetir 9 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Meditación
Jesucristo quiere que en nuestros trabajos acudamos a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Levanta la vista, oh cristiano, y contempla a la Virgen del Perpetuo Socorro. En el icono, vemos cómo el Niño Jesús, asustado por los instrumentos de la Pasión, se refugia en los brazos de su Madre. María nos enseña a buscar refugio en ella durante nuestras pruebas.
Oración
Oh Madre del Perpetuo Socorro, tú que sostienes a tu Hijo en tus brazos mientras Él contempla los instrumentos de su Pasión, enséñame a buscar tu ayuda en todos mis trabajos y dificultades. Como Jesús se refugió en ti, así también yo busco tu protección maternal. Intercede por mí ante tu Hijo para que reciba la gracia que necesito. Amén.
Oración Final
Oh Madre del Perpetuo Socorro, concédenos la gracia de acudir siempre a Ti en todas nuestras necesidades, con la confianza de que nos ayudarás. Tú que nunca abandonas a quien te invoca con fe, escucha nuestra súplica y preséntala ante tu Hijo Jesús.
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros. Amén.
2/ 9
Por acudir a María en todas las necesidades
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Virgen Santísima, socorro perpetuo de las almas que se acogen a vuestro amor maternal: dignaos pedir por mí a vuestro Santísimo Hijo y Señor nuestro Jesucristo, para que le sean agradables todos mis pensamientos, palabras y acciones de este día y toda mi vida.
Aceptad este pequeño obsequio que os presento como señal de mi tierno amor, y alcanzadme la gracia que necesito, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma.
Ave MaríaRepetir 9 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Meditación
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro quiere que acudamos a ella en todas nuestras necesidades. Vemos que la Virgen Santísima del Perpetuo Socorro, cuando el Niño Jesús estrecha su mano, en vez de volver sus miradas a Él las vuelve a nosotros. Sin duda quiere así mostrarnos su ardiente deseo de que acudamos a ella.
Oración
Oh Madre del Perpetuo Socorro, que diriges tu mirada hacia nosotros mientras sostienes a tu Hijo, gracias por tu amor maternal que siempre está atento a nuestras necesidades. Enséñame a acudir a ti con confianza en todas las circunstancias de mi vida. No permitas que busque socorro en otro lugar cuando tú estás siempre dispuesta a ayudarme. Amén.
Oración Final
Oh Madre del Perpetuo Socorro, concédenos la gracia de acudir siempre a Ti en todas nuestras necesidades, con la confianza de que nos ayudarás. Tú que nunca abandonas a quien te invoca con fe, escucha nuestra súplica y preséntala ante tu Hijo Jesús.
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros. Amén.
3/ 9
Por obtener los tesoros del cielo
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Virgen Santísima, socorro perpetuo de las almas que se acogen a vuestro amor maternal: dignaos pedir por mí a vuestro Santísimo Hijo y Señor nuestro Jesucristo, para que le sean agradables todos mis pensamientos, palabras y acciones de este día y toda mi vida.
Aceptad este pequeño obsequio que os presento como señal de mi tierno amor, y alcanzadme la gracia que necesito, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma.
Ave MaríaRepetir 9 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Meditación
Venerar a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro es medio seguro para conseguir todos los tesoros del cielo. Consideremos cada una de las palabras de esta advocación: Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. María es Señora, es decir, Madre de Dios, Reina poderosa del cielo y de la tierra. María es nuestra, por ser Madre del Redentor de los hombres.
Oración
Oh María, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Madre de Dios y Madre nuestra, Reina del cielo y de la tierra, tú que eres poderosa ante tu Hijo, concédenos los tesoros del cielo. Ayúdanos a valorar los bienes eternos sobre los temporales, y a buscar siempre el Reino de Dios y su justicia. Amén.
Oración Final
Oh Madre del Perpetuo Socorro, concédenos la gracia de acudir siempre a Ti en todas nuestras necesidades, con la confianza de que nos ayudarás. Tú que nunca abandonas a quien te invoca con fe, escucha nuestra súplica y preséntala ante tu Hijo Jesús.
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros. Amén.
4/ 9
Por el rescate de las almas del pecado
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Virgen Santísima, socorro perpetuo de las almas que se acogen a vuestro amor maternal: dignaos pedir por mí a vuestro Santísimo Hijo y Señor nuestro Jesucristo, para que le sean agradables todos mis pensamientos, palabras y acciones de este día y toda mi vida.
Aceptad este pequeño obsequio que os presento como señal de mi tierno amor, y alcanzadme la gracia que necesito, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma.
Ave MaríaRepetir 9 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Meditación
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro rescata a las almas del pecado. Ella es la Madre de la Misericordia, refugio de los pecadores, abogada nuestra. Ningún pecador que haya acudido a ella con sincero arrepentimiento ha sido rechazado. Su intercesión es poderosa para obtener la conversión de los más endurecidos.
Oración
Oh Madre del Perpetuo Socorro, refugio de los pecadores, acudo a ti reconociendo mis faltas y debilidades. Intercede por mí ante tu Hijo para que obtenga el perdón de mis pecados y la gracia de una verdadera conversión. Ayúdame a evitar el pecado en el futuro y a crecer en santidad cada día. Amén.
Oración Final
Oh Madre del Perpetuo Socorro, concédenos la gracia de acudir siempre a Ti en todas nuestras necesidades, con la confianza de que nos ayudarás. Tú que nunca abandonas a quien te invoca con fe, escucha nuestra súplica y preséntala ante tu Hijo Jesús.
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros. Amén.
5/ 9
Por la defensa contra la tentación
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Virgen Santísima, socorro perpetuo de las almas que se acogen a vuestro amor maternal: dignaos pedir por mí a vuestro Santísimo Hijo y Señor nuestro Jesucristo, para que le sean agradables todos mis pensamientos, palabras y acciones de este día y toda mi vida.
Aceptad este pequeño obsequio que os presento como señal de mi tierno amor, y alcanzadme la gracia que necesito, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma.
Ave MaríaRepetir 9 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Meditación
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro defiende a sus devotos de la tentación. Ella es la Virgen poderosa que aplasta la cabeza de la serpiente. En las horas de tentación, cuando el enemigo nos acecha, María está lista para defendernos si acudimos a ella con fe.
Oración
Oh Madre del Perpetuo Socorro, Virgen poderosa que aplastas la cabeza de la serpiente, defiéndeme de todas las tentaciones del enemigo. Cuando sea tentado, corre en mi ayuda. Cúbreme con tu manto protector y no permitas que caiga en pecado. Enséñame a invocar tu nombre en el momento de la tentación. Amén.
Oración Final
Oh Madre del Perpetuo Socorro, concédenos la gracia de acudir siempre a Ti en todas nuestras necesidades, con la confianza de que nos ayudarás. Tú que nunca abandonas a quien te invoca con fe, escucha nuestra súplica y preséntala ante tu Hijo Jesús.
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros. Amén.
6/ 9
Por la ayuda en las dificultades de la vida
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Virgen Santísima, socorro perpetuo de las almas que se acogen a vuestro amor maternal: dignaos pedir por mí a vuestro Santísimo Hijo y Señor nuestro Jesucristo, para que le sean agradables todos mis pensamientos, palabras y acciones de este día y toda mi vida.
Aceptad este pequeño obsequio que os presento como señal de mi tierno amor, y alcanzadme la gracia que necesito, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma.
Ave MaríaRepetir 9 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Meditación
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro nos asiste en las dificultades de la vida. Ella conoció el sufrimiento: la pobreza de Belén, el destierro en Egipto, la pérdida de su Hijo en el templo, y finalmente el calvario. Por eso comprende nuestras penas y está siempre lista para consolarnos.
Oración
Oh Madre del Perpetuo Socorro, que conociste tantas penas y dificultades en tu vida terrenal, compadécete de mí en mis tribulaciones. Tú que comprendes el sufrimiento humano, consuélame en mis penas. Ayúdame a unir mis sufrimientos a los de tu Hijo para que sean redentores. Amén.
Oración Final
Oh Madre del Perpetuo Socorro, concédenos la gracia de acudir siempre a Ti en todas nuestras necesidades, con la confianza de que nos ayudarás. Tú que nunca abandonas a quien te invoca con fe, escucha nuestra súplica y preséntala ante tu Hijo Jesús.
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros. Amén.
7/ 9
Por la protección en la hora de la muerte
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Virgen Santísima, socorro perpetuo de las almas que se acogen a vuestro amor maternal: dignaos pedir por mí a vuestro Santísimo Hijo y Señor nuestro Jesucristo, para que le sean agradables todos mis pensamientos, palabras y acciones de este día y toda mi vida.
Aceptad este pequeño obsequio que os presento como señal de mi tierno amor, y alcanzadme la gracia que necesito, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma.
Ave MaríaRepetir 9 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Meditación
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro ampara a sus devotos en la hora de la muerte. El instante solemne en que morimos decide de nuestra suerte feliz o desgraciada por toda una eternidad. En ese momento crucial, María estará junto a nosotros si la hemos invocado fielmente durante nuestra vida.
Oración
Oh Madre del Perpetuo Socorro, no me abandones en la hora de mi muerte. Cuando llegue mi último momento, está junto a mí como estuviste junto a tu Hijo en la cruz. Defiéndeme de los ataques del enemigo y condúceme al cielo. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Oración Final
Oh Madre del Perpetuo Socorro, concédenos la gracia de acudir siempre a Ti en todas nuestras necesidades, con la confianza de que nos ayudarás. Tú que nunca abandonas a quien te invoca con fe, escucha nuestra súplica y preséntala ante tu Hijo Jesús.
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros. Amén.
8/ 9
Por las almas del purgatorio
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Virgen Santísima, socorro perpetuo de las almas que se acogen a vuestro amor maternal: dignaos pedir por mí a vuestro Santísimo Hijo y Señor nuestro Jesucristo, para que le sean agradables todos mis pensamientos, palabras y acciones de este día y toda mi vida.
Aceptad este pequeño obsequio que os presento como señal de mi tierno amor, y alcanzadme la gracia que necesito, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma.
Ave MaríaRepetir 9 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Meditación
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro auxilia a las almas del purgatorio. Como Madre de Misericordia, ella intercede por aquellos que se purifican antes de entrar en el cielo. Sus devotos confían en su promesa de visitar el purgatorio y consolar a las almas que allí sufren.
Oración
Oh Madre del Perpetuo Socorro, te ruego por las almas del purgatorio, especialmente por las más abandonadas. Visítalas con tu maternal consuelo y acelera su entrada en el cielo. Acuérdate especialmente de [menciona nombres] y de las almas de mis familiares y amigos difuntos. Amén.
Oración Final
Oh Madre del Perpetuo Socorro, concédenos la gracia de acudir siempre a Ti en todas nuestras necesidades, con la confianza de que nos ayudarás. Tú que nunca abandonas a quien te invoca con fe, escucha nuestra súplica y preséntala ante tu Hijo Jesús.
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros. Amén.
9/ 9
Por la consagración a María
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
Virgen Santísima, socorro perpetuo de las almas que se acogen a vuestro amor maternal: dignaos pedir por mí a vuestro Santísimo Hijo y Señor nuestro Jesucristo, para que le sean agradables todos mis pensamientos, palabras y acciones de este día y toda mi vida.
Aceptad este pequeño obsequio que os presento como señal de mi tierno amor, y alcanzadme la gracia que necesito, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma.
Ave MaríaRepetir 9 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Meditación
Consagrarse a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y servirla con fidelidad es hacer cierta la perseverancia. En este día, consagrémonos a María; y para esto hagamos por ella lo que ella hace por nosotros. María nos ama; pues amémosla nosotros también con todo nuestro corazón.
Oración de Consagración
¡Oh Madre del Perpetuo Socorro! Yo te consagro mi cuerpo con todos sus sentidos, y mi alma con sus potencias. De aquí en adelante quiero servirte con fervor, invocarte sin cesar y trabajar por ganar corazones que te amen.
Recíbeme, oh Madre buena, bajo tu protección especial. Guárdame y defiéndeme como cosa tuya. Haz que, viviendo bajo tu amparo, llegue un día a gozar de la bienaventuranza eterna. Amén.
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros.
Oración Final
Oh Madre del Perpetuo Socorro, concédenos la gracia de acudir siempre a Ti en todas nuestras necesidades, con la confianza de que nos ayudarás. Tú que nunca abandonas a quien te invoca con fe, escucha nuestra súplica y preséntala ante tu Hijo Jesús.
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros. Amén.
Sobre esta novena
Hermosa novena a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, un icono mariano venerado en todo el mundo. Acude a María para recibir ayuda constante en todas las necesidades, especialmente para la familia y los hijos.
Fiesta de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (27 de junio)
Inicio tradicional: 18 de junio
Puedes comenzar una novena en cualquier momento. Las fechas tradicionales son una guía, no un requisito.


