Novena a la Virgen de Guadalupe
Emperatriz de América y Patrona de México
Novena a Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de las Américas. Ella vino al Tepeyac para mostrarse como Madre amorosa de todos.
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Por la fe y la confianza en María
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
¡Oh Virgen Inmaculada de Guadalupe, Madre del verdadero Dios por quien se vive!
Tú que te apareciste en el cerro del Tepeyac al humilde Juan Diego, muéstrate también Madre nuestra. Escucha nuestras súplicas, remedia nuestras penas y necesidades, y alcánzanos de tu Hijo Jesús las gracias que necesitamos.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No deseches las súplicas que te hacemos en nuestras necesidades. Amén.
Reflexión
El 9 de diciembre de 1531, la Virgen María se apareció a Juan Diego en el cerro del Tepeyac. Le dijo: 'Yo soy la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios'. Con estas palabras, María se reveló como nuestra Madre celestial que viene a nuestro encuentro.
Oración
Virgen de Guadalupe, Madre del verdadero Dios, aumenta mi fe. Ayúdame a confiar siempre en tu intercesión maternal. Como acogiste a Juan Diego, acógeme a mí. Que siempre encuentre en ti refugio y consuelo. Amén.
Oración Final
Santa María de Guadalupe, ruega por nosotros. Madre de las Américas, ruega por nosotros.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Por los humildes y pequeños
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
¡Oh Virgen Inmaculada de Guadalupe, Madre del verdadero Dios por quien se vive!
Tú que te apareciste en el cerro del Tepeyac al humilde Juan Diego, muéstrate también Madre nuestra. Escucha nuestras súplicas, remedia nuestras penas y necesidades, y alcánzanos de tu Hijo Jesús las gracias que necesitamos.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No deseches las súplicas que te hacemos en nuestras necesidades. Amén.
Reflexión
María eligió aparecer a un humilde indígena, no a los poderosos. A Juan Diego le dijo: '¿No estoy yo aquí, que soy tu Madre?' Estas palabras revelan el amor preferencial de María por los pobres y sencillos.
Oración
Virgen de Guadalupe, Madre de los humildes, enséñame la sencillez y la humildad. Ayúdame a reconocer mi pequeñez ante Dios. Intercede por todos los pobres y marginados de nuestra sociedad. Amén.
Oración Final
Santa María de Guadalupe, ruega por nosotros. Madre de las Américas, ruega por nosotros.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Por la sanación y los enfermos
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
¡Oh Virgen Inmaculada de Guadalupe, Madre del verdadero Dios por quien se vive!
Tú que te apareciste en el cerro del Tepeyac al humilde Juan Diego, muéstrate también Madre nuestra. Escucha nuestras súplicas, remedia nuestras penas y necesidades, y alcánzanos de tu Hijo Jesús las gracias que necesitamos.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No deseches las súplicas que te hacemos en nuestras necesidades. Amén.
Reflexión
María prometió a Juan Diego: 'Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que nada te espante ni te aflija; no se turbe tu corazón; no temas esa enfermedad ni ninguna otra enfermedad y angustia'. María es nuestra sanadora.
Oración
Virgen de Guadalupe, consuelo de los enfermos, te ruego por todos los que sufren enfermedad. Sana [menciona el nombre] en cuerpo y alma. Concede alivio a los dolientes y fortaleza a los que los cuidan. Amén.
Oración Final
Santa María de Guadalupe, ruega por nosotros. Madre de las Américas, ruega por nosotros.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Por el milagro de las rosas
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
¡Oh Virgen Inmaculada de Guadalupe, Madre del verdadero Dios por quien se vive!
Tú que te apareciste en el cerro del Tepeyac al humilde Juan Diego, muéstrate también Madre nuestra. Escucha nuestras súplicas, remedia nuestras penas y necesidades, y alcánzanos de tu Hijo Jesús las gracias que necesitamos.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No deseches las súplicas que te hacemos en nuestras necesidades. Amén.
Reflexión
En pleno invierno, la Virgen hizo brotar rosas de Castilla en el árido cerro. Estas rosas, junto con su imagen impresa milagrosamente en la tilma, fueron la señal para el obispo. María obra milagros para confirmar nuestra fe.
Oración
Virgen de Guadalupe, tú que hiciste florecer rosas en el desierto, haz florecer la esperanza en mi corazón. Obra en mi vida los milagros que necesito. Que reconozca tus señales de amor. Amén.
Oración Final
Santa María de Guadalupe, ruega por nosotros. Madre de las Américas, ruega por nosotros.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Por la imagen sagrada
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
¡Oh Virgen Inmaculada de Guadalupe, Madre del verdadero Dios por quien se vive!
Tú que te apareciste en el cerro del Tepeyac al humilde Juan Diego, muéstrate también Madre nuestra. Escucha nuestras súplicas, remedia nuestras penas y necesidades, y alcánzanos de tu Hijo Jesús las gracias que necesitamos.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No deseches las súplicas que te hacemos en nuestras necesidades. Amén.
Reflexión
La imagen de la Virgen quedó impresa milagrosamente en la tilma de Juan Diego. Después de casi 500 años, la tilma se conserva intacta, desafiando toda explicación científica. Es un signo perpetuo de la presencia maternal de María.
Oración
Virgen de Guadalupe, gracias por dejarnos tu imagen como recuerdo de tu amor. Graba en mi corazón tu imagen maternal. Que al contemplarte, encuentre paz y consuelo. Amén.
Oración Final
Santa María de Guadalupe, ruega por nosotros. Madre de las Américas, ruega por nosotros.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Por la conversión de América
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
¡Oh Virgen Inmaculada de Guadalupe, Madre del verdadero Dios por quien se vive!
Tú que te apareciste en el cerro del Tepeyac al humilde Juan Diego, muéstrate también Madre nuestra. Escucha nuestras súplicas, remedia nuestras penas y necesidades, y alcánzanos de tu Hijo Jesús las gracias que necesitamos.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No deseches las súplicas que te hacemos en nuestras necesidades. Amén.
Reflexión
Tras las apariciones de Guadalupe, millones de indígenas se convirtieron al cristianismo. La Virgen fue el puente entre dos culturas, la madre que unió a todos sus hijos. Hoy América necesita una nueva evangelización.
Oración
Virgen de Guadalupe, evangelizadora de América, renueva la fe en nuestro continente. Convierte los corazones alejados de Dios. Haz de nosotros misioneros de tu Hijo. Amén.
Oración Final
Santa María de Guadalupe, ruega por nosotros. Madre de las Américas, ruega por nosotros.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Por las familias
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
¡Oh Virgen Inmaculada de Guadalupe, Madre del verdadero Dios por quien se vive!
Tú que te apareciste en el cerro del Tepeyac al humilde Juan Diego, muéstrate también Madre nuestra. Escucha nuestras súplicas, remedia nuestras penas y necesidades, y alcánzanos de tu Hijo Jesús las gracias que necesitamos.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No deseches las súplicas que te hacemos en nuestras necesidades. Amén.
Reflexión
María dijo a Juan Diego: '¿No estoy yo aquí, que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy yo la fuente de tu alegría?' Estas palabras son para cada familia. María es Madre de todos.
Oración
Virgen de Guadalupe, Madre de nuestras familias, protege nuestros hogares. Bendice a los padres, cuida a los hijos, fortalece los matrimonios. Que cada familia viva bajo tu sombra protectora. Amén.
Oración Final
Santa María de Guadalupe, ruega por nosotros. Madre de las Américas, ruega por nosotros.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Por la defensa de la vida
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
¡Oh Virgen Inmaculada de Guadalupe, Madre del verdadero Dios por quien se vive!
Tú que te apareciste en el cerro del Tepeyac al humilde Juan Diego, muéstrate también Madre nuestra. Escucha nuestras súplicas, remedia nuestras penas y necesidades, y alcánzanos de tu Hijo Jesús las gracias que necesitamos.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No deseches las súplicas que te hacemos en nuestras necesidades. Amén.
Reflexión
La Virgen de Guadalupe se apareció embarazada, llevando en su vientre a Jesús. Es imagen de la maternidad y defensora de la vida desde la concepción. Ella protege a los niños por nacer.
Oración
Virgen de Guadalupe, Madre de la Vida, defiende a los niños por nacer. Protege a las madres embarazadas. Convierte los corazones para que respeten toda vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. Amén.
Oración Final
Santa María de Guadalupe, ruega por nosotros. Madre de las Américas, ruega por nosotros.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Por mi intención particular
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración Inicial
¡Oh Virgen Inmaculada de Guadalupe, Madre del verdadero Dios por quien se vive!
Tú que te apareciste en el cerro del Tepeyac al humilde Juan Diego, muéstrate también Madre nuestra. Escucha nuestras súplicas, remedia nuestras penas y necesidades, y alcánzanos de tu Hijo Jesús las gracias que necesitamos.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No deseches las súplicas que te hacemos en nuestras necesidades. Amén.
Reflexión
María dijo: 'No temas, ¿no estoy yo aquí que soy tu Madre?' Con estas palabras nos asegura su presencia constante. Podemos acudir a ella en cualquier necesidad, confiando en su intercesión maternal.
Oración
Virgen de Guadalupe, Madre amadísima, te presento mi petición [menciona tu intención]. Tú conoces mi corazón y mis necesidades. Como ayudaste a Juan Diego, ayúdame a mí. Intercede ante tu Hijo por esta gracia que te pido con fe. Madre mía, no estoy solo, tú estás aquí conmigo. Amén.
Oración Final
Santa María de Guadalupe, ruega por nosotros. Madre de las Américas, ruega por nosotros.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Sobre esta novena
Novena a Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de las Américas. Ella vino al Tepeyac para mostrarse como Madre amorosa de todos.
Fiesta de la Virgen de Guadalupe (12 de diciembre)
Inicio tradicional: 3 de diciembre
Puedes comenzar una novena en cualquier momento. Las fechas tradicionales son una guía, no un requisito.


