Novena a la Virgen Desatanudos
Novena a Nuestra Señora la que Desata los Nudos
Una poderosa novena de nueve días a María Desatanudos, pidiendo su intercesión para desatar los nudos y dificultades de nuestras vidas. Esta devoción fue popularizada por el Papa Francisco y tiene sus raíces en la Alemania del siglo XVI.
Oraciones completas. Sin crear una cuenta.
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Jesús como gran liberador del pecado
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes quiero morir que volver a pecar. Propongo firmemente, con tu gracia, confesarme, cumplir la penitencia y nunca más pecar. Amén.
Oración a Nuestra Señora Desatanudos
Santísima Virgen María "la que desata los nudos", te ofrezco esta novena pidiéndote por las siguientes intenciones (mencionar las intenciones).
Virgen María, Madre del bello Amor, Madre que jamás rechaza a un hijo que pide auxilio, Madre cuyas manos trabajan sin cesar por sus hijos amados, porque están movidas por el Amor Divino y la infinita Misericordia que sale de Tu Corazón, vuelve hacia mí Tu mirada compasiva, mira el cúmulo de "nudos" de mi vida.
Tú conoces mi desesperación y mi dolor. Sabes lo que me paralizan estos nudos. María, Madre a quien Dios encargó desatar los "nudos" de la vida de sus hijos, pongo en Tus manos la cinta de mi vida.
Lectura
"Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de todos sus pecados." (Mateo 1:21)
Reflexión
Jesús, la Palabra Eterna del Padre es el que desata todos los nudos. El vino a librarnos de la prisión del pecado. Lo que para la humanidad es un nudo difícil de desatar, Dios lo desata con gran facilidad.
Así como Dios se sirvió de una mujer para conseguir nuestra redención, del mismo modo se ha servido de cada uno de nosotros para continuar la obra de Cristo.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave MaríaRepetir 10 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Consagración a María
Oh María, santísima y purísima Virgen, que me consiento y me consagro a Tu servicio de la manera más perfecta que me sea posible. Te doy y Te consagro mis oídos, mis ojos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Pues te pertenezco, oh Madre de Bondad, guárdame y protégeme como cosa Tuya y propiedad Tuya.
Te pido me guardes del engaño de mi mismo y del enemigo invisible. Sé que estás llena de luz y que puedes iluminar mi oscuridad. Sé que estás llena de Gracia y que me puedes transmitir de su abundancia. Ayúdame a tener a Dios siempre en el centro de mi vida, sin pretender ponerme yo mismo en el centro.
Oración Final
Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el maligno nunca fue capaz de enredarte con tus confusiones.
Ya junto a tu hijo intercediste por nuestras dificultades, y con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.
Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra, y desata los nudos que impiden que nos unamos a Dios, para que, libres de toda confusión y error, lo encontremos en todas las cosas y el Él esté todo nuestro corazón. Amén.
María Desatanudos, ruega por nosotros.
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Concepción y santidad
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes quiero morir que volver a pecar. Propongo firmemente, con tu gracia, confesarme, cumplir la penitencia y nunca más pecar. Amén.
Oración a Nuestra Señora Desatanudos
Santísima Virgen María "la que desata los nudos", te ofrezco esta novena pidiéndote por las siguientes intenciones (mencionar las intenciones).
Virgen María, Madre del bello Amor, Madre que jamás rechaza a un hijo que pide auxilio, Madre cuyas manos trabajan sin cesar por sus hijos amados, porque están movidas por el Amor Divino y la infinita Misericordia que sale de Tu Corazón, vuelve hacia mí Tu mirada compasiva, mira el cúmulo de "nudos" de mi vida.
Tú conoces mi desesperación y mi dolor. Sabes lo que me paralizan estos nudos. María, Madre a quien Dios encargó desatar los "nudos" de la vida de sus hijos, pongo en Tus manos la cinta de mi vida.
Lectura
"El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios." (Lucas 1:35)
Reflexión
El Espíritu Santo fecundó el vientre de María para que por medio de ella Jesucristo naciera como ser humano. Así pues, por la gracia del Bautismo, hemos sido liberados del pecado original que nos impide nacer santos.
Hemos de buscar la santidad y la vida eterna junto a Jesús. Cada uno de nosotros puede seguir su ejemplo y cooperar en la obra de salvación.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave MaríaRepetir 10 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Consagración a María
Oh María, santísima y purísima Virgen, que me consiento y me consagro a Tu servicio de la manera más perfecta que me sea posible. Te doy y Te consagro mis oídos, mis ojos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Pues te pertenezco, oh Madre de Bondad, guárdame y protégeme como cosa Tuya y propiedad Tuya.
Te pido me guardes del engaño de mi mismo y del enemigo invisible. Sé que estás llena de luz y que puedes iluminar mi oscuridad. Sé que estás llena de Gracia y que me puedes transmitir de su abundancia. Ayúdame a tener a Dios siempre en el centro de mi vida, sin pretender ponerme yo mismo en el centro.
Oración Final
Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el maligno nunca fue capaz de enredarte con tus confusiones.
Ya junto a tu hijo intercediste por nuestras dificultades, y con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.
Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra, y desata los nudos que impiden que nos unamos a Dios, para que, libres de toda confusión y error, lo encontremos en todas las cosas y el Él esté todo nuestro corazón. Amén.
María Desatanudos, ruega por nosotros.
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Actitud de servicio y obediencia
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes quiero morir que volver a pecar. Propongo firmemente, con tu gracia, confesarme, cumplir la penitencia y nunca más pecar. Amén.
Oración a Nuestra Señora Desatanudos
Santísima Virgen María "la que desata los nudos", te ofrezco esta novena pidiéndote por las siguientes intenciones (mencionar las intenciones).
Virgen María, Madre del bello Amor, Madre que jamás rechaza a un hijo que pide auxilio, Madre cuyas manos trabajan sin cesar por sus hijos amados, porque están movidas por el Amor Divino y la infinita Misericordia que sale de Tu Corazón, vuelve hacia mí Tu mirada compasiva, mira el cúmulo de "nudos" de mi vida.
Tú conoces mi desesperación y mi dolor. Sabes lo que me paralizan estos nudos. María, Madre a quien Dios encargó desatar los "nudos" de la vida de sus hijos, pongo en Tus manos la cinta de mi vida.
Lectura
"Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho." (Lucas 1:38)
Reflexión
Debemos imitar la actitud de servicio de María. Ella estuvo siempre disponible para hacer la voluntad de Dios. Nosotros también debemos estar presentes para quienes necesitan la Palabra de Dios.
Podemos transmitir el amor de Dios mediante pequeños actos cotidianos de bondad, siendo instrumentos de paz y reconciliación.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave MaríaRepetir 10 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Consagración a María
Oh María, santísima y purísima Virgen, que me consiento y me consagro a Tu servicio de la manera más perfecta que me sea posible. Te doy y Te consagro mis oídos, mis ojos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Pues te pertenezco, oh Madre de Bondad, guárdame y protégeme como cosa Tuya y propiedad Tuya.
Te pido me guardes del engaño de mi mismo y del enemigo invisible. Sé que estás llena de luz y que puedes iluminar mi oscuridad. Sé que estás llena de Gracia y que me puedes transmitir de su abundancia. Ayúdame a tener a Dios siempre en el centro de mi vida, sin pretender ponerme yo mismo en el centro.
Oración Final
Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el maligno nunca fue capaz de enredarte con tus confusiones.
Ya junto a tu hijo intercediste por nuestras dificultades, y con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.
Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra, y desata los nudos que impiden que nos unamos a Dios, para que, libres de toda confusión y error, lo encontremos en todas las cosas y el Él esté todo nuestro corazón. Amén.
María Desatanudos, ruega por nosotros.
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Meditación y difusión del Evangelio
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes quiero morir que volver a pecar. Propongo firmemente, con tu gracia, confesarme, cumplir la penitencia y nunca más pecar. Amén.
Oración a Nuestra Señora Desatanudos
Santísima Virgen María "la que desata los nudos", te ofrezco esta novena pidiéndote por las siguientes intenciones (mencionar las intenciones).
Virgen María, Madre del bello Amor, Madre que jamás rechaza a un hijo que pide auxilio, Madre cuyas manos trabajan sin cesar por sus hijos amados, porque están movidas por el Amor Divino y la infinita Misericordia que sale de Tu Corazón, vuelve hacia mí Tu mirada compasiva, mira el cúmulo de "nudos" de mi vida.
Tú conoces mi desesperación y mi dolor. Sabes lo que me paralizan estos nudos. María, Madre a quien Dios encargó desatar los "nudos" de la vida de sus hijos, pongo en Tus manos la cinta de mi vida.
Lectura
"Los pastores fueron de prisa y encontraron a María, a José y al recién nacido acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que el ángel les había dicho de este niño. Todos los que los oían quedaban maravillados. María, por su parte, guardaba todos estos recuerdos y los meditaba en su corazón." (Lucas 2:15-19)
Reflexión
Como cristianos debemos difundir la Buena Noticia del nacimiento de Cristo. Debemos alimentarnos de su palabra en la Santa Misa y guardarla en nuestro corazón, siguiendo el ejemplo de María.
María meditaba estas cosas en su corazón. Nosotros también debemos reflexionar sobre la Palabra de Dios y permitir que transforme nuestras vidas.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave MaríaRepetir 10 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Consagración a María
Oh María, santísima y purísima Virgen, que me consiento y me consagro a Tu servicio de la manera más perfecta que me sea posible. Te doy y Te consagro mis oídos, mis ojos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Pues te pertenezco, oh Madre de Bondad, guárdame y protégeme como cosa Tuya y propiedad Tuya.
Te pido me guardes del engaño de mi mismo y del enemigo invisible. Sé que estás llena de luz y que puedes iluminar mi oscuridad. Sé que estás llena de Gracia y que me puedes transmitir de su abundancia. Ayúdame a tener a Dios siempre en el centro de mi vida, sin pretender ponerme yo mismo en el centro.
Oración Final
Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el maligno nunca fue capaz de enredarte con tus confusiones.
Ya junto a tu hijo intercediste por nuestras dificultades, y con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.
Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra, y desata los nudos que impiden que nos unamos a Dios, para que, libres de toda confusión y error, lo encontremos en todas las cosas y el Él esté todo nuestro corazón. Amén.
María Desatanudos, ruega por nosotros.
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Resiliencia ante el sufrimiento
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes quiero morir que volver a pecar. Propongo firmemente, con tu gracia, confesarme, cumplir la penitencia y nunca más pecar. Amén.
Oración a Nuestra Señora Desatanudos
Santísima Virgen María "la que desata los nudos", te ofrezco esta novena pidiéndote por las siguientes intenciones (mencionar las intenciones).
Virgen María, Madre del bello Amor, Madre que jamás rechaza a un hijo que pide auxilio, Madre cuyas manos trabajan sin cesar por sus hijos amados, porque están movidas por el Amor Divino y la infinita Misericordia que sale de Tu Corazón, vuelve hacia mí Tu mirada compasiva, mira el cúmulo de "nudos" de mi vida.
Tú conoces mi desesperación y mi dolor. Sabes lo que me paralizan estos nudos. María, Madre a quien Dios encargó desatar los "nudos" de la vida de sus hijos, pongo en Tus manos la cinta de mi vida.
Lectura
"El padre y la madre de Jesús estaban maravillados por las cosas que se decían de él. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: 'Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón.'" (Lucas 2:33-35)
Reflexión
Desde su infancia Jesús cumplió su misión divina de transmitir la palabra de Dios, aunque enfrentó incomprensión y rechazo que culminó en su muerte.
María acompañó a su Hijo en todo momento, incluso al pie de la cruz. Pidamos a María que nos ayude a perseverar en los momentos de dificultad.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave MaríaRepetir 10 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Consagración a María
Oh María, santísima y purísima Virgen, que me consiento y me consagro a Tu servicio de la manera más perfecta que me sea posible. Te doy y Te consagro mis oídos, mis ojos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Pues te pertenezco, oh Madre de Bondad, guárdame y protégeme como cosa Tuya y propiedad Tuya.
Te pido me guardes del engaño de mi mismo y del enemigo invisible. Sé que estás llena de luz y que puedes iluminar mi oscuridad. Sé que estás llena de Gracia y que me puedes transmitir de su abundancia. Ayúdame a tener a Dios siempre en el centro de mi vida, sin pretender ponerme yo mismo en el centro.
Oración Final
Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el maligno nunca fue capaz de enredarte con tus confusiones.
Ya junto a tu hijo intercediste por nuestras dificultades, y con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.
Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra, y desata los nudos que impiden que nos unamos a Dios, para que, libres de toda confusión y error, lo encontremos en todas las cosas y el Él esté todo nuestro corazón. Amén.
María Desatanudos, ruega por nosotros.
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Obediencia a la voluntad divina
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes quiero morir que volver a pecar. Propongo firmemente, con tu gracia, confesarme, cumplir la penitencia y nunca más pecar. Amén.
Oración a Nuestra Señora Desatanudos
Santísima Virgen María "la que desata los nudos", te ofrezco esta novena pidiéndote por las siguientes intenciones (mencionar las intenciones).
Virgen María, Madre del bello Amor, Madre que jamás rechaza a un hijo que pide auxilio, Madre cuyas manos trabajan sin cesar por sus hijos amados, porque están movidas por el Amor Divino y la infinita Misericordia que sale de Tu Corazón, vuelve hacia mí Tu mirada compasiva, mira el cúmulo de "nudos" de mi vida.
Tú conoces mi desesperación y mi dolor. Sabes lo que me paralizan estos nudos. María, Madre a quien Dios encargó desatar los "nudos" de la vida de sus hijos, pongo en Tus manos la cinta de mi vida.
Lectura
"Jesús le respondió: 'Mujer, ¿qué podemos hacer tú y yo? Mi hora no ha llegado todavía.' Su madre dijo a los sirvientes: 'Hagan todo lo que él les diga.'" (Juan 2:4-5)
Reflexión
María aceptó la voluntad del Padre con humildad y nunca fue confundida por el mal. Debemos imitar su obediencia escuchando a Jesús a través del Evangelio diario.
"Hagan todo lo que él les diga" - estas palabras de María nos invitan a confiar plenamente en Jesús y seguir sus enseñanzas.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
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Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Consagración a María
Oh María, santísima y purísima Virgen, que me consiento y me consagro a Tu servicio de la manera más perfecta que me sea posible. Te doy y Te consagro mis oídos, mis ojos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Pues te pertenezco, oh Madre de Bondad, guárdame y protégeme como cosa Tuya y propiedad Tuya.
Te pido me guardes del engaño de mi mismo y del enemigo invisible. Sé que estás llena de luz y que puedes iluminar mi oscuridad. Sé que estás llena de Gracia y que me puedes transmitir de su abundancia. Ayúdame a tener a Dios siempre en el centro de mi vida, sin pretender ponerme yo mismo en el centro.
Oración Final
Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el maligno nunca fue capaz de enredarte con tus confusiones.
Ya junto a tu hijo intercediste por nuestras dificultades, y con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.
Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra, y desata los nudos que impiden que nos unamos a Dios, para que, libres de toda confusión y error, lo encontremos en todas las cosas y el Él esté todo nuestro corazón. Amén.
María Desatanudos, ruega por nosotros.
7/ 9
El poder de la oración con fe
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes quiero morir que volver a pecar. Propongo firmemente, con tu gracia, confesarme, cumplir la penitencia y nunca más pecar. Amén.
Oración a Nuestra Señora Desatanudos
Santísima Virgen María "la que desata los nudos", te ofrezco esta novena pidiéndote por las siguientes intenciones (mencionar las intenciones).
Virgen María, Madre del bello Amor, Madre que jamás rechaza a un hijo que pide auxilio, Madre cuyas manos trabajan sin cesar por sus hijos amados, porque están movidas por el Amor Divino y la infinita Misericordia que sale de Tu Corazón, vuelve hacia mí Tu mirada compasiva, mira el cúmulo de "nudos" de mi vida.
Tú conoces mi desesperación y mi dolor. Sabes lo que me paralizan estos nudos. María, Madre a quien Dios encargó desatar los "nudos" de la vida de sus hijos, pongo en Tus manos la cinta de mi vida.
Lectura
"Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá." (Mateo 7:7-8)
Reflexión
La única manera de entablar un diálogo con Cristo o con María es a través de la oración. Dios siempre escucha, pero concede lo que realmente necesitamos, no siempre lo que pedimos.
Debemos orar con fe y confianza, sabiendo que Dios conoce lo que es mejor para nosotros.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave MaríaRepetir 10 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Consagración a María
Oh María, santísima y purísima Virgen, que me consiento y me consagro a Tu servicio de la manera más perfecta que me sea posible. Te doy y Te consagro mis oídos, mis ojos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Pues te pertenezco, oh Madre de Bondad, guárdame y protégeme como cosa Tuya y propiedad Tuya.
Te pido me guardes del engaño de mi mismo y del enemigo invisible. Sé que estás llena de luz y que puedes iluminar mi oscuridad. Sé que estás llena de Gracia y que me puedes transmitir de su abundancia. Ayúdame a tener a Dios siempre en el centro de mi vida, sin pretender ponerme yo mismo en el centro.
Oración Final
Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el maligno nunca fue capaz de enredarte con tus confusiones.
Ya junto a tu hijo intercediste por nuestras dificultades, y con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.
Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra, y desata los nudos que impiden que nos unamos a Dios, para que, libres de toda confusión y error, lo encontremos en todas las cosas y el Él esté todo nuestro corazón. Amén.
María Desatanudos, ruega por nosotros.
8/ 9
María como madre protectora
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes quiero morir que volver a pecar. Propongo firmemente, con tu gracia, confesarme, cumplir la penitencia y nunca más pecar. Amén.
Oración a Nuestra Señora Desatanudos
Santísima Virgen María "la que desata los nudos", te ofrezco esta novena pidiéndote por las siguientes intenciones (mencionar las intenciones).
Virgen María, Madre del bello Amor, Madre que jamás rechaza a un hijo que pide auxilio, Madre cuyas manos trabajan sin cesar por sus hijos amados, porque están movidas por el Amor Divino y la infinita Misericordia que sale de Tu Corazón, vuelve hacia mí Tu mirada compasiva, mira el cúmulo de "nudos" de mi vida.
Tú conoces mi desesperación y mi dolor. Sabes lo que me paralizan estos nudos. María, Madre a quien Dios encargó desatar los "nudos" de la vida de sus hijos, pongo en Tus manos la cinta de mi vida.
Lectura
"Jesús, al ver a la madre y junto a ella al discípulo a quien él amaba, dijo a la madre: 'Mujer, ahí tienes a tu hijo.' Después dijo al discípulo: 'Ahí tienes a tu madre.' Y desde aquel momento el discípulo la recibió en su casa." (Juan 19:26-27)
Reflexión
El amor que nos tiene Jesús se manifiesta al dejarnos a su madre como guía. María nos fue dada como Madre en los momentos más difíciles de la vida de Jesús.
Ella nos acompaña y protege como madre amorosa, intercediendo por nosotros ante su Hijo.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave MaríaRepetir 10 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Consagración a María
Oh María, santísima y purísima Virgen, que me consiento y me consagro a Tu servicio de la manera más perfecta que me sea posible. Te doy y Te consagro mis oídos, mis ojos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Pues te pertenezco, oh Madre de Bondad, guárdame y protégeme como cosa Tuya y propiedad Tuya.
Te pido me guardes del engaño de mi mismo y del enemigo invisible. Sé que estás llena de luz y que puedes iluminar mi oscuridad. Sé que estás llena de Gracia y que me puedes transmitir de su abundancia. Ayúdame a tener a Dios siempre en el centro de mi vida, sin pretender ponerme yo mismo en el centro.
Oración Final
Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el maligno nunca fue capaz de enredarte con tus confusiones.
Ya junto a tu hijo intercediste por nuestras dificultades, y con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.
Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra, y desata los nudos que impiden que nos unamos a Dios, para que, libres de toda confusión y error, lo encontremos en todas las cosas y el Él esté todo nuestro corazón. Amén.
María Desatanudos, ruega por nosotros.
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Pentecostés y fortaleza espiritual
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes quiero morir que volver a pecar. Propongo firmemente, con tu gracia, confesarme, cumplir la penitencia y nunca más pecar. Amén.
Oración a Nuestra Señora Desatanudos
Santísima Virgen María "la que desata los nudos", te ofrezco esta novena pidiéndote por las siguientes intenciones (mencionar las intenciones).
Virgen María, Madre del bello Amor, Madre que jamás rechaza a un hijo que pide auxilio, Madre cuyas manos trabajan sin cesar por sus hijos amados, porque están movidas por el Amor Divino y la infinita Misericordia que sale de Tu Corazón, vuelve hacia mí Tu mirada compasiva, mira el cúmulo de "nudos" de mi vida.
Tú conoces mi desesperación y mi dolor. Sabes lo que me paralizan estos nudos. María, Madre a quien Dios encargó desatar los "nudos" de la vida de sus hijos, pongo en Tus manos la cinta de mi vida.
Lectura
"Todos ellos se reunían asiduamente para orar en común, junto con algunas mujeres, con María, la madre de Jesús... Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa." (Hechos 1:14; 2:1-2)
Reflexión
Los apóstoles se unían en oración con María. El Padre envió el Espíritu Santo en Pentecostés, otorgando la fuerza necesaria para transmitir su mensaje y brindando los siete dones, especialmente en la Confirmación.
Pidamos a María que interceda por nosotros para recibir los dones del Espíritu Santo y la fortaleza para vivir nuestra fe.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave MaríaRepetir 10 veces
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Consagración a María
Oh María, santísima y purísima Virgen, que me consiento y me consagro a Tu servicio de la manera más perfecta que me sea posible. Te doy y Te consagro mis oídos, mis ojos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Pues te pertenezco, oh Madre de Bondad, guárdame y protégeme como cosa Tuya y propiedad Tuya.
Te pido me guardes del engaño de mi mismo y del enemigo invisible. Sé que estás llena de luz y que puedes iluminar mi oscuridad. Sé que estás llena de Gracia y que me puedes transmitir de su abundancia. Ayúdame a tener a Dios siempre en el centro de mi vida, sin pretender ponerme yo mismo en el centro.
Oración Final
Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el maligno nunca fue capaz de enredarte con tus confusiones.
Ya junto a tu hijo intercediste por nuestras dificultades, y con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.
Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra, y desata los nudos que impiden que nos unamos a Dios, para que, libres de toda confusión y error, lo encontremos en todas las cosas y el Él esté todo nuestro corazón. Amén.
María Desatanudos, ruega por nosotros.
Sobre esta novena
Una poderosa novena de nueve días a María Desatanudos, pidiendo su intercesión para desatar los nudos y dificultades de nuestras vidas. Esta devoción fue popularizada por el Papa Francisco y tiene sus raíces en la Alemania del siglo XVI.
20-28 de septiembre (Fiesta: 28 de septiembre) o en cualquier momento de necesidad
Inicio tradicional: 28 de septiembre
Puedes comenzar una novena en cualquier momento. Las fechas tradicionales son una guía, no un requisito.


